Salud mental en emergencia: denuncian abandono de los hospitales neuropsiquiátricos de la Ciudad

28.07.2026

En los hospitales neuropsiquiátricos de la Ciudad de Buenos Aires crece la preocupación por una crisis que combina desfinanciamiento, infraestructura deteriorada y equipos de trabajo cada vez más exigidos. En el Hospital Moyano, sus trabajadores denuncian carencias de personal, salarios insuficientes y un estado general de abandono, al tiempo que señalan que la cantidad de pacientes aumentó de manera marcada en los últimos años.

La guardia del Moyano pasó de recibir alrededor de 60 consultas diarias a superar las 200, un salto que expone la tensión cotidiana dentro del establecimiento. A eso se suma la situación edilicia, con pabellones dañados, filtraciones, sectores en mal estado y problemas de mantenimiento que los trabajadores describen como persistentes.

El cuadro es similar en el Hospital Borda, donde también se multiplican los reclamos por la falta de recursos y el deterioro de las instalaciones. Distintas coberturas periodísticas vienen advirtiendo desde hace años sobre baños en malas condiciones, problemas de calefacción, cortes de luz y agua, y pabellones con graves fallas de infraestructura, en una institución que históricamente fue uno de los principales referentes de la salud mental pública en la Argentina.

La discusión no se limita al estado físico de los hospitales. Un informe citado por Tiempo Argentino y el análisis presupuestario difundido por Chequeado coinciden en que la ejecución de fondos para salud mental en la Ciudad muestra señales de retroceso, con caídas reales respecto de años previos y un impacto directo sobre insumos, mantenimiento y funcionamiento general de los servicios.

Desde el Gobierno porteño, en cambio, se remarca que la Ciudad mantiene una red de atención en salud mental integrada por hospitales generales con guardias las 24 horas, dispositivos específicos y hospitales especializados como el Alvear, el Borda, el Moyano y el Tobar García.

La distancia entre ese esquema formal y la situación denunciada por los trabajadores vuelve a poner en el centro el debate sobre el modelo de atención y las condiciones reales para sostenerlo. Mientras la demanda de asistencia aumenta, los hospitales atraviesan problemas estructurales que, según advierten sus propios equipos, comprometen tanto el cuidado de los pacientes como el trabajo cotidiano de quienes los asisten.

San Cristóbal recupera su memoria: la histórica estación de tranvías se convertirá en una plaza para 20 mil vecinos

27.07.2026

El antiguo corazón ferroviario de San Cristóbal, aquel que en los albores del siglo XX movilizaba a una Buenos Aires que apenas superaba los 950 mil habitantes, está a punto de recuperar su pulso. Pero esta vez no será el rumor de los tranvías eléctricos ni el traqueteo de los coches de tracción a sangre lo que devuelva la vida al predio de la manzana delimitada por las calles Matheu, Alberti, Constitución y la avenida Pavón. Será el murmullo de los vecinos, el grito de los chicos en los juegos y el silencio cómplice de quienes se detengan a mirar una escultura bajo un techo que alguna vez fue galpón ferroviario.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó la transformación de la ex estación de tranvías del Tramway Metropolitano —construida en 1904 y conocida en su momento como Estación Constitución— en una gran plaza que beneficiará de manera directa a más de 20 mil residentes de una zona que, históricamente, arrastra un déficit de espacios verdes por habitante. La obra, impulsada de manera conjunta por el Ministerio de Espacio Público porteño y Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), organismo titular del inmueble, abarcará una superficie total de 13.550 metros cuadrados. Eso incluye no solo la creación de la nueva plaza —que sumará 11.470 m² de superficie verde— sino también la renovación integral de las veredas de toda la manzana, con mejoras en accesibilidad, iluminación, seguridad y conectividad peatonal.

La historia del predio es, en cierto modo, la historia del transporte porteño del siglo XX. Desde 1904, por aquella estación circularon cuatro líneas de tranvía que conectaban Constitución, Plaza Alvear, Once, Plaza Colón y Retiro, y donde los pasajeros podían combinar entre una y otra línea. En 1909, el Tramway Metropolitano fue absorbido por la Anglo Argentina, una de las compañías de tranvías más grandes de la ciudad. Hacia los primeros años de la década del 50, el servicio de tranvía fue discontinuado y en su lugar comenzaron a operar los trolebuses, aquellos colectivos eléctricos que tomaban corriente de cables aéreos pero ya no circulaban sobre vías férreas. Fue entonces cuando la estación se convirtió en terminal de trolebuses, con las líneas 311 y 312 que realizaban un recorrido circular con Retiro. Pero en 1966, el servicio de trolebús también se suprimió. Desde entonces, durante sesenta años, el predio quedó vedado al uso público.

En las décadas siguientes, el lugar tuvo destinos muy lejanos a su esencia original: fue depósito de utilería y equipos de canales de televisión hasta 2014, y hoy sus grandes galpones almacenan materiales y algunas unidades ferroviarias de subte en desuso, además de albergar oficinas administrativas de SBASE. Sin embargo, aquella fachada de ladrillos que aún se yergue sobre la calle Alberti, y las estructuras metálicas que sobrevivieron al paso del tiempo, son testimonio de una época en la que la red de tranvías porteña superaba los 250 kilómetros de tendido eléctrico.

La renovación, que tendrá un plazo estimado de ejecución de 14 meses y finalización prevista para el segundo semestre de 2027, no implicará la demolición del patrimonio existente. El edificio ferroviario de fachada ladrillera se conservará, se recuperará su frente y se pondrá en valor para integrarlo al nuevo espacio público. Las estructuras metálicas del predio serán reutilizadas y adaptadas como pérgolas. Sobre ese esqueleto histórico se tenderá césped, se plantará nuevo arbolado y arbustos —alrededor de 70 nuevos árboles de diversas especies— y se instalarán espacios recreativos.

La nueva plaza contará con un patio de juegos con pisos blandos de caucho, una cancha deportiva, un sector de calistenia con postas aeróbicas y un novedoso espacio cultural semicubierto, pensado para actividades artísticas y la exposición de esculturas de la Ciudad. También se colocarán luminarias peatonales, bancos de descanso y modernos senderos.

El proyecto, que responde a un reclamo histórico de los vecinos del barrio, se suma a otras iniciativas similares. En las próximas semanas, el Gobierno porteño iniciará la construcción del Parque Ferroviario Villa Urquiza, que también transformará un antiguo predio ferroviario desaprovechado en un nuevo espacio verde público. Por ahora, en San Cristóbal, la memoria del tranvía se prepara para dejar de ser un recuerdo encerrado entre rejas y convertirse, por fin, en el corazón verde de un barrio que lo esperó durante sesenta años.

Miles de porteños compiten por un puñado de vacantes en la última Expo Empleo Barrial

24.07.2026

En el barrio de Almagro, este jueves se vivió una jornada que condensó las tensiones del mercado laboral porteño. Más de 5.000 personas se habían inscripto previamente para participar de la quinta edición de la Expo Empleo Barrial, un programa del Gobierno de la Ciudad que busca vincular de manera directa a vecinos desocupados con empresas que tienen vacantes concretas. Sin embargo, las ofertas disponibles apenas alcanzaban los 400 puestos, distribuidos entre unas 20 compañías.

La desproporción fue evidente desde temprano. Quienes habían recibido su citación tras anotarse por los canales oficiales formaron largas filas para ingresar al punto de encuentro. Entre los postulantes se mezclaban profesionales que llevaban entre seis meses y un año sin trabajo con jóvenes en busca de su primera experiencia laboral. La organización había previsto un segmento especial para mayores de 45 años, un grupo que habitualmente enfrenta mayores obstáculos en los procesos de selección.

Los rubros con mayor demanda incluían servicios, salud, comercio, logística, atención al cliente, seguridad, gastronomía y administración. Entre las empresas participantes se encontraban firmas como Randstad, Blue Star Group —dueña de cadenas como TodoModa e Isadora—, ALPI, el Hipódromo de Palermo y Georgia, entre otras. El formato no era de feria abierta, sino un proceso selectivo que comenzaba en el mismo momento en que los candidatos cruzaban la puerta del lugar.

Funcionarios porteños destacaron el valor de estas instancias. El ministro de Justicia de la Ciudad, Gabino Tapia, vinculó la actividad a una política impulsada por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, orientada a generar oportunidades reales y cercanas a los vecinos. Por su parte, el subsecretario de Trabajo y Empleo, Horacio Bueno, subrayó que la Expo facilita un vínculo directo que acelera el acceso al empleo. Se trata de la quinta edición de un ciclo que ya recorrió varias comunas de la ciudad.

Esta imagen de multitudinaria asistencia no surge en el vacío. Los últimos datos del Indec sobre el primer trimestre de 2026 muestran una tasa de desocupación nacional del 7,8%, que afecta a alrededor de 1,72 millones de personas. En la Ciudad de Buenos Aires la cifra se ubicó en el 7,9%, con particularidades como un aumento de la informalidad y del trabajo por cuenta propia. La subocupación también creció, reflejando que muchas personas trabajan menos horas de las que desean.

La Expo Empleo Barrial se posiciona como una herramienta concreta en medio de este panorama, aunque la enorme brecha entre inscriptos y vacantes deja en evidencia los desafíos persistentes para quienes buscan insertarse o reintegrarse al mercado formal de trabajo. Las ediciones anteriores y las que vendrán continúan apostando a este formato territorial para tender puentes entre la oferta y la demanda laboral en los barrios porteños.

Show de saturación en la 1-11-14: Jorge Macri montó un operativo policial en el Bajo Flores

23.07.2026

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires llevó a cabo un nuevo operativo de saturación en la villa 1-11-14, en el barrio de Bajo Flores (Comuna 7), un asentamiento populoso que concentra a más de 40.000 habitantes en cerca de 5.000 viviendas. La intervención combinó controles policiales, fiscalización comercial y tareas de limpieza, en el marco de la política de seguridad que el Ejecutivo local despliega en zonas catalogadas como prioritarias por el Mapa del Delito.

El procedimiento estuvo encabezado por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, y el ministro de Seguridad, Horacio Giménez. Del despliegue participaron más de 120 efectivos de diversas divisiones de la Policía de la Ciudad, junto a inspectores de la Agencia Gubernamental de Control, agentes de Tránsito, personal ambiental, efectivos de Migraciones y cuadrillas del área de Limpieza.

Los resultados del despliegue en el Bajo Flores:

De acuerdo con la información oficial distribuida por la administración de la Ciudad, las acciones en el territorio arrojaron los siguientes resultados punitivos y administrativos:

– Secuestro de estupefacientes: Se incautaron dosis de cocaína, pasta base y marihuana.

– Controles vehiculares: Se retuvieron 47 vehículos por irregularidades en la documentación y se removieron 10 automóviles abandonados de la vía pública para su posterior compactación.

-Clausuras comerciales: Se inspeccionaron locales de compraventa de metales y se dispuso la clausura de tres chatarrerías que operaban sin la habilitación correspondiente, bajo la premisa de combatir la venta ilegal de autopartes.

– Higiene urbana: Se realizaron tareas de retiro de escombros, remoción de basura y desarme de estructuras precarias en distintos sectores del barrio.

La doctrina de la saturación frente a la deuda de urbanización:

Este operativo se suma a los más de 1.400 procedimientos de saturación que, según datos oficiales, la Ciudad ha realizado en los últimos dos años en puntos como Constitución, Balvanera, Retiro, Once y Saavedra. La estrategia visibiliza la sintonía doctrinaria entre el Gobierno porteño y el Gobierno nacional en materia de seguridad, priorizando la presencia policial intensa y el efectismo fotográfico antes que un abordaje socioeconómico integral.

Desde organizaciones territoriales de la Comuna 7 se advierte que la respuesta punitiva estatal resulta insuficiente si no se abordan los problemas estructurales del Bajo Flores. En un contexto de ajuste nacional que impacta de lleno en los sectores más vulnerables, el despliegue de 120 agentes y la remoción de chatarra no resuelven la falta de vacantes escolares, la precariedad habitacional ni el déficit en la atención primaria de la salud, convirtiendo a los operativos de saturación en una puesta en escena que maquilla la retirada del Estado en sus funciones sociales esenciales.

El GCBA anuncia 45 obras en escuelas durante el receso mientras los conflictos educativos se acumulan

22.07.2026

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires informó que durante el receso invernal intensificará obras de infraestructura en más de 45 escuelas porteñas. Las tareas incluyen mejoras en sistemas de climatización, impermeabilización de edificios, instalaciones eléctricas, pintura integral y renovación de sanitarios, y forman parte del plan de infraestructura escolar 2026, que contempla una inversión superior a los 160.000 millones de pesos.

La ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, sostuvo que el receso representa “una oportunidad para acelerar los trabajos en las escuelas” y que las mejoras buscan acompañar las condiciones de aprendizaje de los estudiantes. Desde el inicio de la gestión, el Gobierno afirma haber finalizado más de 6.000 obras de distinta escala en establecimientos educativos de la Ciudad.

Lo que el anuncio no dice:

El comunicado oficial presenta un panorama de gestión prolija y sostenida. El contexto educativo porteño de los últimos meses, sin embargo, muestra una imagen bastante más compleja.

Hace apenas una semana, estudiantes tomaron la Escuela de Teatro Nini Marshall en rechazo al plan “Buenos Aires Aprende”, denunciando despidos docentes y convocando a un abrazo simbólico frente al establecimiento. El plan en cuestión es la misma iniciativa que la ministra Miguel usó como paraguas para justificar la reforma del Estatuto Docente implementada por decreto en pleno receso, sin negociación con los gremios y sin pasar por la Legislatura.

Ese conflicto docente tuvo otro capítulo en junio, cuando el Ministerio de Educación reincorporó a los 19 trabajadores despedidos de las orquestas Virgen de Itatí y Violeta Parra, luego de cuatro meses de conflicto iniciado por el cierre dispuesto en febrero. Una reincorporación que llegó tarde, bajo presión, y que no modifica el patrón de decisiones unilaterales que caracterizó a la cartera educativa porteña en los últimos meses.

Que el GCBA realice obras de mantenimiento en las escuelas durante el receso es una práctica razonable y necesaria. Lo que genera tensión es la coexistencia de ese anuncio con un modelo de gestión que, en paralelo, avanza sobre las condiciones laborales de los docentes por decreto, cierra programas artísticos sin consulta y responde a la protesta estudiantil con silencio institucional.

Arreglar el sistema eléctrico de una escuela y reformar el Estatuto Docente sin paritaria no son decisiones contradictorias en sí mismas. Pero cuando una gestión acumula conflictos con sus trabajadores y al mismo tiempo anuncia inversiones de infraestructura, la pregunta que queda flotando es inevitable: ¿cuánto de este plan de obras es gestión genuina y cuánto es comunicación de crisis en año electoral?

Usted es el visitante N°


Convocatoria a audiencia publica - Legislatura de la Ciudad Autonoma de Buenos Aires