Juzgado porteño falla a favor de Monsanto/Bayer

17.2.2021

En el mes de Noviembre del año 2020, el Juzgado Federal Civil y Comercial N° 8 de la Ciudad de Buenos Aires, le reconoció a la empresa Monsanto (firma en manos de Bayer) el derecho de patente sobre la secuencia genética que le da tolerancia a mayor cantidad del herbicida glifosato a los cultivos de Soja (“robusta tolerancia” textual), y también le daría un mayor rinde (+7 %). Según Monsanto, ello es resultado de una tarea inventiva que merece el otorgamiento de un derecho de patente.

Con la colaboración de una pericia bastante discutible y el apoyo polémico y altamente cuestionable del Dr. Marcelo Yanoski *, genetista y profesor regular de la Universidad de Buenos Aires – a la que invoca como una connotación de prestigio – que fue contratado especialmente por Monsanto para ser un consultor de parte y dictaminar a favor de los intereses de la empresa -, el juez falló otorgando el derecho de patente a Monsanto/Bayer.
La sentencia ya fue apelada por el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), debiéndose destacar la labor judicial de les letrades del organismo estatal Aldo Petrone, Mariela Elisa Borgarello y Mariana Lorena Cheratti que diligentemente con fuerza argumental y solvencia jurídica expresaron los agravios que genera la sentencia.
Concretamente el caso judicial refiere al reclamo de patente de Monsanto/Bayer sobre una secuencia genética denominada MON 89788 contenida en el gen que se le inserta a la semilla de soja para hacerla tolerante a mayor cantidad de glifosato y mejorar el rinde. Comercialmente el cultivo se lo conoce como “Soja Intacta” autorizado por el Ministerio de Agricultura de la Nación en el año 2012, el que lleva inserto también el evento biotecnológico MON 87701 que le da al cultivo resistencia a los Lepidópteros. El evento MON 89788 también aparece en otras dos variedades de soja autorizadas en los años 2016 y 2018, por el Ministerio de Agricultura de la Nación.
Esta nueva secuencia genética forma parte de las innovaciones y ensayos, tal como lo reconoció Monsanto en otro proceso judicial con idéntico reclamo (próximo a tener sentencia también), que vienen a resolver (“un problema de la agroindustria”, sic textual) el fenómeno de silenciamiento génico que presentaban las primeras semillas genéticamente modificadas. De ese modo Monsanto/Bayer reconoció judicialmente el concepto de genoma fluido, según el cual la intervención del genoma representa una probabilidad de desencadenamiento de hechos impredecibles, y por lo tanto hace insostenible el argumento de que la técnica de la transgénesis es previsible y segura, tal como lo ha afirmado (y aún lo sigue haciendo) la corporación de la biotecnología.
El silenciamiento génico es una reacción inesperada del genoma que ante la inserción de genes extraños (introducidos en laboratorio), como mecanismo de defensa, los termina anulando (silenciando), por lo tanto, no cumplen con la función esperada (en el caso del evento MON 89788 dar tolerancia al herbicida Glifosato). Según Monsanto, su innovación ha logrado un aumento del rinde de hasta 7 %, a lo que llama un resultado significativo y pretende envestirlo de obra inventiva, sic.
Insólitamente el Juez hizo lugar al reclamo de la patente sin valorar en absoluto la realidad jurídica vigente, haciendo del reconocimiento de patente de la secuencia genética a Monsanto, un modo subrepticio de reconocer en sentido contrario a la ley, el patentamiento de la naturaleza, ya que esa secuencia que lleva el gen, una vez éste inserto en la planta, forma parte de un todo inescindible que hace a la misma. Por lo tanto, el derecho sobre la secuencia genética reconocido a la empresa Monsanto también puede extenderse sobre la planta misma, o lo que es los mismos, las semillas. Las semillas, brotes, tallos, células, frutos, bulbos, tubérculos, yemas, estacas, flores, etc. y los componentes celulares tales como organelas, membranas, moléculas de ADN, secuencias genéticas, genes de una planta, son un todo inescindible y siendo que las mismas no son patentables, ese carácter de impatentabilidad se proyecta a todas sus partes.
La acción judicial de Monsanto refiere a una estrategia jurídica de considerar como compartimentos estancos a cada uno de los componentes de una planta, no pudiendo ignorar el magistrado interviniente bajo la sana crítica, más allá de su yerro jurisdiccional ante lo que es una real falta de inventiva, que esa secuencia genética contenida en el gen, efectivamente, va luego inserta en una semilla de la que brota una planta (de soja) de la cual – como ya apuntamos – forma parte de un todo inescindible. Por lo tanto, una vez realizada la inserción, corresponde valorar la pretensión de la empresa Monsanto a la luz del doble muro de contención de la ley de patentes 24.481 que establece que no se considerarán invenciones toda clase de materia viva y sustancias preexistentes en la naturaleza y que la totalidad del material biológico y genético existente en la naturaleza o su réplica, no son patentables.
Sin perjuicio de ello, tampoco puede ignorarse que la ley de patentes pone como criterio orientador que las invenciones (de serlo realmente, que no es este caso de Monsanto/Bayer) tengan como objetivo al otorgar un derecho exclusivo, funcionar como un incentivo para fomentar la investigación y contribuir a mejorar la calidad de la vida humana y el bienestar de la sociedad.
Que el evento MON 89788 lejos está de dar un beneficio a la sociedad, todo lo contrario, ya que se asocia a un agrotóxico como el herbicida glifosato considerado agente cancerígeno, disruptor endocrino, teratogénico y con otros efectos negativos en la salud y con implicancias nocivas en varios componente biológicos, tal como se da cuenta en la recopilación “Antología Toxicológica del Glifosato. Eduardo Martin Rossi”. La supuesta “mejora significativa” representa darle mayor cantidad tolerancia de glifosato a los cultivos de soja, a lo que la empresa en la demanda expresamente denomina como “una robusta tolerancia” y que debe traducirse de 10 a 20 litros por hectárea. Por ello, tampoco sería patentable el evento MON 89788 en virtud de lo dispuesto en el inciso A del artículo 7 de la ley de Patentes 24.481 cuando excluye de la patentabilidad “las invenciones cuya explotación en el territorio de la República Argentina deba impedirse para proteger el orden público o la moralidad, la salud o la vida de las personas o de los animales o para preservar los vegetales o evitar daños graves al medio ambiente”.
El reclamo de patente sobre una secuencia genética es en realidad un ardid de Monsanto diseñado luego de que en el año 2015 la Sala II de la Cámara Federal Civil y Comercial de la Capital Federal, en un fallo muy criterioso, rechazara la acción de la empresa en la que reclamó el derecho de patente sobre la molécula de ADN recombinante de doble cadena y de las células vegetales que llevan inserta esa molécula. En ese fallo, la Cámara fue contundente, señalando que la molécula de ADN recombinante, las células vegetales transformadas por ella y las plantas generadas a partir de estas últimas, es materia no incluida en el amparo que brinda el sistema de patentes, por no cumplir las previsiones establecidas en la ley. El tribunal consideró que cualquier aporte técnico que se realice en el campo de la biotecnología y que tenga aplicación industrial no necesariamente es patentable, ya que la mera innovación no es equiparable a la inventiva, pues se nos presenta solo una modificación de la materia ya existente en la naturaleza que no constituye creación humana alguna, requisito esencial para la procedencia del patentamiento previsto en la legislación.
En esta nueva acción, Monsanto/Bayer reclama la secuencia genética que es construida en el laboratorio y que representa la estructura primaria de la molécula de ADN (objeto que fue considerado no patentable por la Cámara), y con ello pretende argumentar vanamente que esa secuencia de ADN se trata de una creación artificial humana, cuando realmente es una construcción que refiere a una mera combinación de material genético preexistente, por lo tanto, excluido del patentamiento.
En ese sentido la Cámara fue muy clara y docencial: “sirva aquí, la analogía entre genes y palabras empleada por el científico y Premio Nobel de Medicina, Francois Jacob, y que es llevada a un nivel más general por el astrofísico canadiense Hubert Reeves, para quien toda “la naturaleza está estructurada como un lenguaje” que tiene quince mil millones de años. Ese lenguaje puede ser vislumbrado a través de la combinatoria pero no es susceptible de apropiación.”
Esa sentencia de Cámara quedó firme por sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que consideró que el caso se había vuelto abstracto atento a que había transcurrido el plazo veinteñal de la patente que Monsanto reclamaba, haciendo inoficioso su tratamiento, ya que los eventuales derechos ya habían caducado por el paso del tiempo. Ahora Monsanto/Bayer reedita el reclamo judicial, tratando de sortear esos valiosos fundamentos inobjetables que motivaron su rechazo primigenio.
Entonces, como corresponde, también es necesario reeditar la resistencia popular en defensa de la libertad de las semillas y la naturaleza, haciendo un llamado a la acción a rechazar el patentamiento de las plantas ante la misma justicia, tal como lo hicieron más de 80 organizaciones ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en Agosto de 2016, en ese reclamo inicial espurio de Monsanto mencionado, reiterando que estas pretensiones de apropiación que encuentran su hueco en el poder judicial, obligan no ya a repensar sino a cuestionar duramente la razonabilidad de concebir al material vivo de la naturaleza como propiedad privada plausible de ser patentada y de tener dueño. Siendo que el mismo, es un bien que debe ser resguardado de cualquier apropiación de igual modo que lo hicieron las generaciones que precedieron a la sociedad actual, dejando una biodiversidad que ayudaron a fomentar y consolidar en libertad para su goce de las generaciones venideras, formadas por la sociedad actual que somos y las futuras que vendrán. Por ello, como parte de la sociedad actual depositaria de ese material vivo de la naturaleza, es necesario cumplir con el mandato irrenunciable de defender y sostener su libertad, por la sociedad presente de la que formamos parte, y por las futuras.
Se hace un llamado a la acción urgente. Manos a la obra.

No al patentamiento de la Naturaleza.
Las Semillas son Bienes de la Naturaleza,
No Propiedad Privada de las Corporaciones.

* El Dr. Marcelo Yanoski, genetista y profesor regular de la Universidad de Buenos Aires, a su vez fue representante del CONICET en la CONABIA durante el periodo 2008-2013. Por lo tanto formó parte del plantel de la CONABIA que tuvo que realizar la evaluación ambiental de la Soja Intacta de Monsanto, en el año 2010, que contiene el evento MON 89788. Esa evaluación debe tener como presupuesto, que quienes la realicen o participen de la misma no tengan ningún conflicto de interés y representen una garantía de objetividad y transparencia. Claramente cualidades que Yanoski no presentaría, al tratarse un caso de puertas giratorias, que refiere a personas que estando dentro de la órbita pública (CONABIA), en la que deben velar por los intereses de la sociedad, por acción u omisión colaboran en el otorgamiento de derechos a las empresas (autorización de comercialización de la Soja Intacta a favor de Monsanto con el evento MON 89788), respecto de las cuales, luego al pasar a la esfera privada, delatan vínculos estrechos o contractuales (contratación de Monsanto para que sea consultor y asesor en el juicio donde reclama la patente del evento MON 89788) que hacen sospechar sobre su independencia de criterios al momento de haber ejercido su rol (en la CONABIA) como coformador de la voluntad del Estado (Resolución Administrativa 446/12 SAGyP).

Bajo Flores: escuela no pudo abrir sus puertas por falta de jabón y papel

17.2.2021

Docentes denuncian falta de insumos básicos en el primer día de vuelta a clases. Se trata de elementos expresados en el protocolo que el propio Gobierno de la Ciudad no cumple.

La escuela N° 12 del barrio porteño de Bajo Flores, “José Enrique Rodó”, no abrió sus puertas en el día de hoy porque faltan los elementos e instalaciones que indica el mismo protocolo que redactó el Gobierno.
Familias y docentes de la escuela hicieron un relevamiento de la situación en la que se encontraba el establecimiento. “Se verificó la falta de elementos de protección suficientes para el personal (sólo 12 máscaras para un plantel docente de más de 60 trabajadores), rociadores de alcohol suficientes, faltan dispensadores de jabón en algunos baños y papel para manos en todos, no están abiertas las ventilaciones, los baños para trabajadores tampoco tienen los elementos y no está garantizado el esquema de entregas de canastas (que debería ser mañana). Además que adelantaron que no va a haber viandas, entre otras tantas cuestiones”, denunció el docente Hernán Cortiñas.
Una vez más, la realidad de las escuelas demuestra que las condiciones en las que se impone este regreso a la presencialidad son más que insuficientes. Familias y docentes crean comisiones de Seguridad e Higiene para denunciar la falta de recursos y organizarse ante esta situación en el regreso a las aulas que es sólo el comienzo.

Vuelven las clases presenciales: ¿Cuál es la situación en CABA en relación a contagios y fallecidos por COVID?

17.2.2021

Por Elizabeth Pontorero

Hasta el momento, en CABA murieron 8500 personas por COVID19, cuando en el país lo hicieron 50 mil. Malos registros para una Ciudad que comenzará esta semana con las clases presenciales.

Desde que el Gobierno nacional decretó en marzo de 2020 el “Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio” para evitar la propagación de la COVID-19 en nuestro país se han registrado más de 2 millones de casos y cerca de 50 mil víctimas fatales, con una mayor tasa de incidencia en la región del AMBA, donde se concentra gran parte de la población.
En relación a los fallecidos, el país se encuentra en el 11° lugar en el mundo y en el 5° a nivel regional. Por su parte, en lo que hace a contagios, Argentina se encuentra en 3° lugar, ya que, según datos de la OMS en Latinoamérica, Brasil es el país más afectado de la región, con cerca de 9.300.000 casos positivos y lo sigue Colombia con 2.179.641.
A su vez, de acuerdo con un estudio de la Universidad Johns Hopkins, de Estados Unidos, Argentina se encontraría entre los cinco países de Latinoamérica que presentan la mayor tasa de mortalidad por cada 100 casos confirmados de COVID-19, señalando los siguientes porcentajes: México, con una tasa de 8,7%; Perú, con una de 3,6%; Colombia, con 2,6%; Argentina con 2,5% y Brasil con 2,4%.
Con relación a lo que sucede en el resto del mundo, Estados Unidos es uno los países con más casos de contagios y muertes, hoy en día supera los 27 millones de infectados y llega a casi medio millón de muertes. En el continente asiático, la India es el país más afectado con más de 10 millones de contagios y alrededor de 154 mil muertes y, por su parte, Sudáfrica llegó a las 45 mil. En Europa, Gran Bretaña, Rusia, Francia y España ya viven la tercera ola y alcanzan un promedio de más de tres millones de contagios, seguidos por Italia, Turquía y Alemania que superaron los 2 millones de casos.
¿Cuál es la situación epidemiológica en la Ciudad de Buenos Aires?
El primer caso se dio el 3 de marzo de 2020, convirtiéndose en el primero del país. Se trató de un hombre que había regresado del exterior y, según los registros, había pasado por España e Italia. A partir del 11 de marzo el Gobierno nacional decidió implementar la emergencia sanitaria por decreto y el 20 de marzo el Aislamiento obligatorio, a los que adhirió casi todo el territorio. A partir de allí, se extremaron las medidas y comenzaron a subir los casos positivos.
Ante este panorama, la Ciudad llegó al mes de mayo con casi 400 casos confirmados, siguiendo con un aumento sostenido hasta el mes de agosto, en el que se dio un pico de 1580 casos diarios. Después de eso, los contagios comenzaron a bajar lentamente con distintos picos que rondaron los 1.200 casos. Así, logró llegar a fines de noviembre con un promedio de tan solo 400 casos diarios.
Sin embargo, como consecuencia de la apertura de actividades no esenciales y de una mayor circulación, esa situación empezó a revertirse a partir de mediados de diciembre, mes en el que la curva de contagios, si bien parecía haberse estabilizado, terminó alcanzando los 1.451 casos al finalizar el año.
En lo que va de 2021, según la información aportada por el Gobierno porteño, la ciudad de Buenos Aires registra, al 12 de febrero, un promedio de 800 casos de COVID-19 positivos diarios, considerando solo los residentes, con un total acumulado de 219.782 confirmados, 8.527 de víctimas mortales y una tasa de incidencia (casos confirmados cada 100.000 habitantes) de 7,142. CABA explica el 17% de las muertes por coronavirus en la Argentina, lo que es un número muy alto si se tiene en cuenta que representa sólo el 7% de la población nacional. Es una de las peores ciudades del mundo en relación a cantidad de muertes cada millón de habitantes.
Con respecto a la cantidad de fallecidos diarios, en los últimos 30 días se registraron 33 casos y, si bien esto muestra una tendencia a la suba, de acuerdo con información del Gobierno porteño, se reporta que la tasa de letalidad, que es la proporción de fallecidos sobre el total de confirmados, es del 3%, con una tendencia a la baja, pues en el mes de enero de 2021, momento de mayor pico de contagios y fallecidos, en el que alcanzó más de 1.000 casos diarios, era de 3,33, lo que la coloca, entonces, en el quinto lugar después de las provincias de Jujuy, Salta, La Rioja y Buenos Aires, en las que los casos, también, continúan siendo elevados.
Frente a esta situación, a partir de enero, el Gobierno expresó, a través de un comunicado, que se tomarían nuevas medidas para reducir la curva, entre las que se destacan una reducción de 20 a 10 en la cantidad de personas en encuentros sociales y la limitación del horario en los locales gastronómicos que deberán cerrar entre la 1 y las 6 de la mañana. Pero, hasta el momento, no dictó ninguna restricción para la circulación, que continúa siendo masiva.
Teniendo en cuenta que la curva de contagios sigue ascendiendo y, mientras el Gobierno nacional ya cuenta con un plan de vacunación establecido para inmunizar a los habitantes, la ciudad de Buenos Aires todavía no ha vacunado a gran parte de la población esencial, eso incluye a los docentes y no docentes que este 17 de febrero deberán volver a las aulas con un protocolo que aún plantea muchas dudas a padres y dirigentes y debiéndose someterse, en muchos casos, al uso del transporte público que hasta ahora solo es para trabajadores esenciales.

CABA: profesionales de la salud denuncian que hace más de cuatro meses que no cobran sus salarios

16.2.2021

La Asamblea de Residentes y Concurrentes de la Ciudad de Buenos Aires, que nuclea a profesionales de la salud residentes y concurrentes que trabajan en los hospitales públicos porteños, denuncia que el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta «adeuda salarios en plena pandemia» y que están hace «más de cuatro meses sin cobrar». «Trabajando sin la inversión necesaria para hacer frente a la pandemia, decenas de compañeros y compañeras ingresantes, jefes e instructores que iniciaron sus actividades hace casi seis meses, aún no han cobrado su salario. El Gobierno de la Ciudad mantiene a trabajadores de la salud trabajando gratuitamente», remarcan. También denuncian la «entrega de nuestro salario por parte de las direcciones sindicales». Reclaman el «pago inmediato de todos los salarios adeudados a ingresantes, jefes e instructores», el «resarcimiento del impuesto a las ganancias compulsivo por cobrar sueldos adeudados», la «inclusión de todos los bonos a trabajadores de salud», «salario, ART y derechos laborales para concurrentes», la «reapertura de paritarias», y que no haya «ningún salario por debajo de la canasta básica».

En un comunicado publicado la semana pasada, los y las profesionales de la salud residentes y concurrentes que trabajan en los hospitales públicos porteños nucleados en la Asamblea de Residentes y Concurrentes de la Ciudad de Buenos Aires denunciaron que «el GCABA adeuda salarios en plena pandemia» y que están hace «más de cuatro meses sin cobrar», además de estar «sometidos a la sobrecarga laboral y los contagios» en plena pandemia.
En la misma línea, la asamblea amplió: «trabajando sin la inversión necesaria para hacer frente a la pandemia, decenas de compañeros y compañeras ingresantes, jefes e instructores que iniciaron sus actividades hace casi 6 meses, aún no han cobrado su salario. A pesar de los numerosos reclamos en el Ministerio de Salud, no ha habido respuesta y se desconoce si tal situación de regularizará en el mes de febrero. Mientras, nuestros compañeros y compañeras deben subsistir sin ingresos y sin la posibilidad de trabajar en otros lugares, dado el contrato de exclusividad que representa la residencia y las extenuantes jornadas laborales que se mantienen. A esto se suma la constante inflación que golpea a diario sobre nuestros bolsillos, como así también de los pacientes que atendemos. Asimismo, no es novedad que el Gobierno de la Ciudad mantiene a trabajadores de la salud trabajando gratuitamente, cubriendo servicios hospitalarios aún en pandemia», remarcan.
Aseguran que la situación no es nueva: «es la situación histórica de miles de concurrentes, quienes en este contexto de pandemia siguen trabajando sin siquiera contar con ART u obra social y a la espera del turno para acceder a la vacuna. Así es que en caso de contagio en el lugar de trabajo, deben hacerse cargo de sus gastos y de su pérdida de ingresos por ausentarse en sus trabajos remunerados por fuera del horario de concurrencia. Residentes y Concurrentes, así como muchos y muchas colegas de planta continúan en largas e inciertas listas de espera para ser vacunados».
También destacan, siendo que son parte de la primera línea de lucha contra la pandemia de Covid-19, que la situación salarial es también crítica: «después de extensas jornadas de lucha en noviembre y diciembre, las paritarias se cerraron en un 15% en 3 cuotas y dos bonos de 10 mil pesos, un acuerdo de miseria celebrado como victoria por las dirigencias que negocian a nuestras espaldas y ningunean la lucha colectiva». Es por eso que denuncian «la entrega de nuestro salario por parte de las direcciones sindicales».
En concreto, los reclamos específicos que mantiene la asamblea son el «pago inmediato de todos los salarios adeudados a ingresantes, jefes e instructores», el «resarcimiento del impuesto a las ganancias compulsivo por cobrar sueldos adeudados», la «inclusión de todos los bonos a trabajadores de salud», «salario, ART y derechos laborales para concurrentes», la «reapertura de paritarias», y que no haya «ningún salario por debajo de la canasta básica».

Murió otro trabajador del subte por covid-19

15.2.2021

Por María Agustina Chaves
Trabajadora Línea D

Javier Castillo era auxiliar de estaciones en la línea E. Fue parte de la camada de trabajadores tercerizados de seguridad que luchó y ganó el pase a planta permanente de Metrovías. Sus compañeros lo despiden con profunda tristeza.

El 8 de febrero le habían dado el resultado positivo para covid y el pasado viernes lo habían internado por neumonía. Pero esta mañana falleció quien se convierte así en el octavo trabajador del subte víctima del virus. Según el último informe de AGTSyP, ya son 344 casos confirmados.
Javier había entrado al subte como trabajador de seguridad. Pero no era parte de la planta estable de Metrovías, sino que, cómo cientos de trabajadores y trabajadoras más, estaba contratado a través de una empresa tercerizada.
Su realidad en ese momento, que era un trabajo ultra precarizado y mal pago, hizo que se involucrara de lleno junto a sus compañeros en la lucha por condiciones de trabajo y pase a planta, triunfo que obtienen de manera colectiva en el año 2007.
Desde ese momento siguió involucrándose en la vida sindical a lo largo de todos estos años.
Fue muy querido y reconocido por sus compañeras y compañeros, de todas las líneas y sectores. Así quedó demostrado en las redes, canal a través del cual eligieron despedirlo y reivindicarlo.
Desde la Agrupación Bordó además plantean que el sindicato del subte haga la exigencia a Metrovías para que incorpore de manera inmediata y sin dilaciones a su esposa, quien quedó a cargo de sus pequeños hijos.

Usted es el visitante N°