Chilavert: un agujero en la medianera

11.7.2019

Por Ricardo Palmadessa

Enmarcado como una obra de arte, del arte de la resistencia y la solidaridad de clase, el agujero hoy ya tapado pero resaltado con un elegante marco de madera, es la marca de un momento histórico en los diecisiete años de vida de la empresa recuperada por sus trabajadores. Hoy la imprenta Chilavert se encuentra jaqueada, como otras fábricas bajo gestión obrera, por tarifazos siderales que amenazan su existencia.

A comienzos de 2002 la imprenta del barrio de Pompeya estaba en una situación crítica. Ante la quiebra declarada por su dueño Horacio Gaglianone, los trabajadores decidieron ocuparla para evitar que éste se llevara las máquinas, que era el paso previo al vaciamiento y el cierre definitivo que los hubiera dejado en la calle. Denunciaron ante la justicia el fraude que se estaba cometiendo: el dueño no había incluido las principales impresoras en el inventario con el plan de llevárselas. Pero el taller estaba parado, no tenían autorización para trabajar. Una custodia policial cuidaba que no entrara ni saliera nada. Luego de ocho meses de ocupación, haciendo guardias rotativas y con más de un año sin cobrar sus sueldos, los trabajadores decidieron poner en marcha el taller. Habían recibido un encargo y era la oportunidad de probar que podían pasar de la resistencia a la acción. Pusieron a funcionar las máquinas diciendo que tenían que hacerlas trabajar para que no se arruinen. Así pudieron imprimir el trabajo sin levantar sospechas. Pero cuando lo tuvieron listo se encontraron con otro problema: cómo hacer para sacar las cajas con el material impreso para entregarlo al cliente.

Julio Berlusconi era el mecánico que había atendido siempre las máquinas de la imprenta. Era además, el vecino de al lado y amigo de quienes operaban esas grandes impresoras que él mantenía desde hacía años. Esa amistad fue puesta a prueba el día en que Gaglianone lo convocó para desarmarlas. Los trabajadores se lo impidieron, explicándole la situación y que hacía meses que no cobraban. Entonces don Julio fue a verlo al dueño. -Hasta que no les pague a los muchachos no voy a desarmar nada- se plantó ante Gaglianone. Y fue a él a quien se le ocurrió la idea: -¿Por qué no hacemos un agujero en la pared del fondo así sacamos el laburo por mi casa?- Así hicieron, pasaron el trabajo desde el taller al garage del vecino, y el mismo Julio sacó las cajas en su auto y burlando a la policía pudieron cumplir con esa primera entrega.

También fue Julio el que les tiró un cable para seguir trabajando cuando les cortaron la luz, el gas, el agua y el teléfono. La solidaridad de clase aparece en los momentos críticos. Ocho meses vivieron en la imprenta, turnándose para cuidar el taller, recibiendo la solidaridad y las comidas de los vecinos del barrio. Ocho eran los trabajadores que habían quedado de los casi cincuenta que llegó a tener la imprenta en su plantel. Y ocho fueron los carros de asalto que apostó la policía en la calle el día que intentaron desalojarlos. Un carro por cada trabajador.
Hoy recuerdan que Cándido, inmigrante español y uno de los compañeros más antiguos, quería apilar todo el papel junto a las ventanas, para que se prendiera fuego si la policía tiraba gases. -Si entran, que sea para apagar el incendio- dijo.

La tradición obrera tuvo siempre a los trabajadores gráficos a la vanguardia de las luchas. Quizás por deformación profesional los tipógrafos fueron los más avanzados políticamente: tenían que leer completos los libros que imprimían, componiendo letra por letra las páginas de las grandes obras de la literatura y de la política. No es casual que la primera gran huelga en Buenos Aires fuera protagonizada en 1870 por el gremio gráfico.

La tenaz resistencia de sus trabajadores, la movilización del barrio y el apoyo de otras empresas recuperadas logró parar ese y otros intentos de desalojo.
Finalmente el 17 de octubre de 2002 lograron que la Legislatura les diera la tenencia provisoria. Reabrieron el portón y las máquinas volvieron a funcionar, ahora legalmente como Cooperativa Chilavert Artes Gráficas.

Retomar la producción no les resultó fácil. Tenían las máquinas y quienes las sabían operar, pero tuvieron que aprender a organizar y administrar la empresa. Y las editoriales no confiaban en que pudieran cumplir con la calidad y en los tiempos exigidos.
Además, esa etapa que comenzaban, en un país que todavía no salía de la gran crisis que casi un año atrás se había llevado la vida de treinta y nueve trabajadores durante la represión que desató el gobierno de la Alianza antes de huir en helicóptero, iba a demandar una gestión con gran imaginación y fortaleza para demostrar que una empresa puede funcionar sin el patrón y además mantener a las familias de sus trabajadores.

Desde un primer momento decidieron que tenían que abrir las puertas hacia el barrio: era la manera de devolver el apoyo que habían recibido durante los meses de ocupación. Así, desde 2004, año en que lograron la tenencia definitiva, funciona en el primer piso el Area Cultural con biblioteca, galería de arte y un archivo sobre la historia de las fábricas recuperadas. También se dan ciclos de cine, obras de teatro, y talleres.
Y en 2007, se inauguró el Bachillerato Popular Chilavert, una secundaria para jóvenes y adultos, gratuita y con título oficial especializado en cooperativismo, en la que hoy estudian más de sesenta alumnos, y trabajan treinta docentes.

Chilavert demuestra que una empresa siempre podrá funcionar sin patrones, pero nunca sin trabajadores. El dueño, ante una situación de crisis económica, o si ya no gana lo suficiente, o simplemente se cansó y quiere dedicarse a tomar mojitos en el Caribe, cierra la fábrica, vende todo y se lleva la plata. Esa riqueza no pudo hacerla él sólo, necesita personas que trabajen para él, operarios especializados a quienes les paga sólo una parte de lo que producen, para apropiarse del resto.

Las empresas bajo gestión obrera como Chilavert, cuestionan la lógica capitalista de que las riquezas se producen gracias a la buena voluntad de los empresarios que ponen en juego su capital, dan trabajo y hacen funcionar la economía.

Las fábricas recuperadas muestran a la vez los límites del sistema: sobreviven compitiendo con sus productos en el mercado, siempre en condiciones desfavorables, ya que difícilmente pueden acceder a créditos y mucho menos se manejan haciendo bicicletas financieras. O los desplazan en licitaciones truchas por motivos políticos, como le sucedió hace poco a Madygraf con el Ministerio de Educación.

A esto se suman los tarifazos en los servicios de provisión de energía. Los llamados servicios públicos, que en realidad ya no lo son: hasta la década del 90 eran empresas gestionadas por el Estado, que brindaban los servicios esenciales de electricidad, gas, agua y telefonía. Esas empresas fueron privatizadas a precios de regalo en la época de Menem, subsidiadas por el estado hasta hoy y que siguen llevándose ganancias por miles de millones de dólares.

En el sur, en la provincia de Neuquén, está el publicitado emprendimiento de Vaca Muerta, que produce combustibles y los vende en el mercado local a precios internacionales. Esto ocasiona que las tres fábricas de cerámica de la provincia, Zanón, Stefani y Cerámica Neuquén, no puedan pagar las facturas millonarias de gas y estén amenazadas con cortes de servicio por Camuzzi, la empresa distribuidora, que acaba de anunciar que repartirá entre sus accionistas las ganancias por más de 2.800 millones de pesos obtenidas gracias a los tarifazos en el último año. En la provincia de Vaca Muerta, se paga el combustible como si fuera importado. La irracionalidad capitalista hace que las ceramistas de Neuquén tengan bajo sus plantas el gas que necesitan para trabajar, pero no puedan pagarlo, con su subsistencia bajo amenaza.

Chilavert hoy está amenazada con el corte de energía eléctrica por Edesur. Deben una factura de un millón de pesos que obviamente no pueden pagar. Sus quince trabajadores sobreviven en un mercado gráfico deprimido por la crisis económica, mientras a Edesur y Edenor les condonan una deuda por 7mil millones de pesos. Las ventajas del capitalismo son para los capitalistas: Nicky Caputo y Marcelo Mindlin, amigos del presidente y dueños de las empresas de energía.

Pero como todas las empresas bajo gestión obrera, Chilavert resiste. Las fábricas recuperadas son un faro, un camino posible para la defensa de los puestos de trabajo ante amenazas de cierre o despidos, mostrando que los trabajadores pueden dirigir una empresa. Por eso son blanco del ataque de los gobiernos que las dejan a merced de los tarifazos. También son una salida para resolver el problema de los servicios públicos: las empresas de energía expropiadas y gestionadas por sus trabajadores y sus técnicos, brindarían un servicio barato para la clase trabajadora y las mayorías populares. Los servicios públicos son un derecho, no pueden ser un negocio.

Por eso defender las gestiones obreras es importante para mostrar que se puede pelear contra el sistema. Por eso hay que apoyar a Chilavert, que el próximo sábado 13 de julio, organiza el primer Festival Contra los Tarifazos, con música, teatro y buffet, en defensa de las gestiones obreras.

Porque ¡Chilavert no se apaga!

A 10 años del asesinato de “Kiki” Lezcano y Ezequiel Blanco

10.7.2019

El pasado 8 de julio se realizó una jornada Cultural y de memoria en la Villa 20 de Villa Lugano conmemorando 10 años del asesinato de Jonathan “Kiki” Lezcano y Ezequiel Blanco, acribillados por el policía de la federal Daniel Veyga.

“Del dolor a la lucha, de la lucha la esperanza”

Desde las 14:00 arrancaron las actividades a metros de la Casita de Kiki Lezcano. Sobre la calle Fonrouge. Una de las tantas calles del barrio que pateaba Kiki antes que lo mate la bala policial, antes de que lo desaparezca el estado.

Jonathan estuvo enterrado como NN durante 2 meses. 2 meses de infinito dolor de su mama Angélica Urquiza y de todos sus familiares.

La madre de “Kiki” tomó la palabra: “Llevamos una década de lucha en la que hicimos todo lo posible para encarcelar a su asesino, y en ese camino recibimos otro mazazo con la absolución del Tribunal Oral en lo Criminal N°16. Sin embargo, tendrá la condena social mientras yo tenga voz: a donde vaya, gritaré que el oficial de la Policía Federal Santiago Veyga lo mató, que el Estado es responsable y que la Justicia fue ciega. Aunque me duela, y me duela mucho, me paro desde el amor. En cada abrazo que recibo siento que la angustia disminuye y me lleno de fuerza, porque sé que hay muchos “Kikis” por quienes seguir adelante. Por ellos, reflexionaremos y lo recordaremos, siempre con una sonrisa enorme, como la que llevaba mi negro”.

Liberan los molinetes en la línea Sarmiento por la detención de un trabajador

10.7.2019

Trabajadores de la línea ferroviaria Sarmiento liberaron esta mañana los molinetes para exigir la excarcelación de un empleado detenido ayer por defender a una compañera de agresiones verbales y físicas de un pasajero, informaron hoy fuentes gremiales.

«Ayer por la tarde ayer una persona agredió una compañera verbalmente. A eso de las 21 volvió, la insultó de nuevo, la escupió y le pegó una trompada que le dejó sangrando la boca», expresó a la prensa un delegado del Sarmiento.

Y agregó: «En ese momento compañeros que estaban en el lugar redujeron al pasajero, que estaba muy alterado, y después de eso uno de ellos fue detenido».

El dirigente expresó que «además de la liberación del compañero estamos exigiendo seguridad ya que nos exigen evitar la evasión del pasaje, pero no nos brindan las condiciones para realizarlo».

La liberación de los molinetes se extenderá hasta el mediodía, tras lo cual se realizará una asamblea para definir nuevas medidas a seguir.

La Policía de la Ciudad reprimió a organizaciones sociales que intentaban instalar una carpa para personas en situación de calle

9.7.2019

Tras las muertes por la ola de frío, la iniciativa de las organizaciones sociales fue reprimida por la Infantería, que no permitió que se bajaran colchones para los sin techo y detuvo a dos voluntarios.

Vigilados por un centenar de efectivos de Infantería de la Policía de la Ciudad, varias de las organizaciones que la semana pasada revelaron datos provisorios del Segundo Censo Popular de Personas en Situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires procuraban instalar esta tarde una “carpa refugio” junto al Obelisco, con el objetivo de que las personas en situación de calle puedan pernoctar y acceder a una comida caliente. Pero nada es sencillo en el espacio público porteño, ni siquiera ayudar a quienes más lo necesitan.

En efecto, pasadas las 16, la Policía no dejó que desde un camión un grupo de voluntarios bajara una decena de colchones. Los uniformados lanzaron gases lacrimógenos, generando una situación de fuerte tensión en la 9 de Julio. Dos personas fueron detenidas en ese momento, «por tirar piedras», según dijeron desde el Ministerio de Seguridad porteño.

Tras varias horas de discusiones, y por una mediación de la Defensoría del Pueblo, los organizadores de la iniciativa solidaria desistieron de instalar el refugio, aunque se llegó a un acuerdo para que, hasta las 22, funcionaran las ollas populares y unas 300 personas en situación de calle pudieran al menos acceder a una cena caliente.

La calle no es un lugar para vivir. Es evidente, no hace falta explicarlo, pero mientras el gobierno nacional no acciona ni se pronuncia –sino a través de sus trolls y sus energúmenos habituales para denunciar a Juan Carr y sus “operaciones k”–, el frío y la miseria combinados matan. Miguel Ángel Torrent, con 64 años a cuestas y dos en situación de calle, murió de hipotermia frente a la terminal de micros de Rosario y se convirtió en la sexta víctima de esta ola económica polar en menos de dos semanas. Ante la desidia, entonces, las organizaciones sociales que se ocupan de los sin techo y organizaciones sindicales que sí tomaron nota de la tragedia habian decidido hacer lo que el Estado macrista no hace.

La iniciativa del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), Proyecto 7 y El Movimiento Popular La Dignidad, entre otras agrupaciones, salió a ocupar, en la fecha patria, el lugar que distintos estamentos estatales están dejando vacante en el distrito más rico del país, tal como hicieran los clubes de fútbol la semana pasada. Se busca un paliativo duradero, que ofrezca refugio más allá de una noche. Horacio Ávila, de Proyecto 7, había asegurado que la carpa permanecería allí hasta que las condiciones climáticas lo requieran. Allí iban a dormir unas 80 personas, además de contar con la contención de un equipo de trabajadores sociales, médicos y psicólogos, y asistencia legal para la tramitación de documentación para aquellos que no la tuvieran.

Una movida similar organizó el Sindicato de Camioneros, que distribuyó este martes, con epicentro en la Plaza del Congreso, 150 ollas populares para ofrecer alimento a personas en situación de calle o que, aun con un techo, padecen los efectos de la crisis económica.

El censo dado a conocer el viernes pasado reveló que unas 7251 personas duermen a la intemperie en calles y plazas porteñas, una cifra que sextuplica las 1146 que admite el censo oficial.

La jornada solidaria incluyó la recepción de ropa de abrigo, frazadas y alimentos no perecederos en diversas sedes de las organizaciones participantes. Pero la instalación del refugio en el Obelisco encontró una sola respuesta: represión. Mientras desde el Ministerio de Seguridad porteño sostenían que la instalación de la carpa en la Plaza de la República no fue autorizada, las organizaciones sociales señalan que la tramitaban hace días y nunca obtuvieron respuesta.

 

Comisión Interna de Trabajadorxs de C5N

 

Repudiamos la agresión sufrida por el equipo de trabajo de #C5N durante la cobertura del ollazo popular en el Obelisco. No podemos seguir tolerando que las fuerzas de seguridad agredan y repriman a trabajadorxs, organizaciones sociales y a toda persona que se les cruce ejerciendo su derecho a movilizarse. Sin identificación, con las caras tapadas, pero con el gas pimienta y palo en mano. 

Nuestra solidaridad con lxs compañerxs agredidxs!

¿Dónde se puede comer, ducharse y dormir si estás en situación de calle?

9.7.2019

Con un texto contundente, la organización "No Tan Distintas" denuncia la improvisación oficial para atender a quienes se encuentran en situación de calle ante la ola polar. Además, los lugares solidarios donde encontrar ropa y refugio.  

Las bajísimas temperaturas que nos afectan en estos días movilizan a nuestras organizaciones, a lxs vecinxs, a las gestiones mentirosas, a improvisar modos de contener para que miles y miles de personas no se caguen de frío estas noches. Improvisar. Tiran magia, porque lo que había que hacer para que esto no suceda, no se hizo.

En 2010 un conjunto de organizaciones sociales elaboramos y logramos que se sancione la ley 3706 de Protección Integral a las Personas en Situación de Calle en la Ciudad de Buenos Aires que se incumple hasta el día de hoy.  La ley, entre otras cosas, establece que hay que relevar cuantas personas hay en esta situación y abrir lugares que funcionen las 24 horas, como el Frida y el Monteagudo. Esto no se hizo.
Según el relevamiento que el gobierno porteño realizó este año, hay 1146 personas en situación de calle. Este número es falso. El Censo Popular de Personas en Situación de Calle de 2017 que realizamos las organizaciones sociales ya anticipaba que eran 4394 y ese número no bajó sino que fue en aumento: basta con recorrer la ciudad para comprobarlo. Mientras esto sucede, el gobierno de Larreta manda correos electrónicos a lxs vecinxs preguntándoles si se quieren sumar a las recorridas de Prevención Frío. ¿Cuánto tiempo más vamos a permitir que nos jodan así?

Las personas en situación de calle están en situación de calle todos los días de año, sea invierno o verano. Necesitan alojamiento todos los días del año, no sólo los días de frío. Necesitan políticas públicas que den respuesta a esta problemática que es estructural y no un acontecimiento aislado.

Abrir estadios, abrir lugares, abrir incluso nuestras casas no solucionará el verdadero problema si los gobernantes no abren la cabeza y la caja de la guita que nos garanticen políticas para un buen vivir. 

No nos mata el frío, nos matan la indiferencia y el cinismo social, político e institucional que sigue habilitando una ciudad para pocxs. Hacemos responsable al gobierno municipal y nacional de perpetuar estas políticas de crueldad sobre nuestrxs compañerxs.  

 

¿Dónde se puede comer, ducharse y dormir si estás en situación de calle?

 

– Pquia Ntra. Sra. De Caacupé, Av. Rivadavia 4879 
– Para almorzar en Caballito. Te: 4901-1811/4904-0648
Todos los días a las 12:00 Horas
– Para cenar, Pquia de San Carlos Don Bosco y Quintino Bocayuva – Almagro. Te: 4981-7752
Todos los días a las 19:30 Horas
– Desayuno, almuerzo, merienda y ducharse: Iglesia METODISTA. Av Rivadavia 4044 – Almagro. Todos los lunes de 10:00 a 17:00 Horas
– Cenas: martes 20 ha. Pquia Santa María Venezuela y Av La Plata.
– Duchas del sagrado corazón sábados de 9 a 10 ingreso para ducharse, cambiar ropa, almorzar y recibir atención médica y psicológica. (1er y 3er sábado del mes). En la Pquia. sagrado corazón de barracas, Av. Vélez Sarsfield 1351 esq. Iriarte.
– Desayuno y almuerzo en parroquia San Expedito de Balvanera sábados desde la 9 am Bme. Mitre 2411 esq. Azcuénaga con atención médica incluida (2º y 4º sábados de cada mes)
– Todos los martes en plaza Barrancas de Belgrano y la Mezquita de Palermo se entrega la cena de la parroquia San Martín de Porres, en la noche de la caridad, con asistencia médica.
– Todos los viernes se realiza la cena de #fríocero2018 en las escalinatas de la catedral metropolitana, con asistencia médica.
– Todos los sábados por la noche 20 hs “Haciendo Lío” entrega la cena en las escalinatas de la biblioteca del congreso Hipólito Yrigoyen 1748.

 

– Paradores nocturnos

– Parador Retiro (para hombres)
Gendarmería Nacional 522 
Tel. 4893-2182 
Horario: De 18 a 8 h. los 365 días.

– Parador Beppo Ghezzi (para hombres). Masantonio 2970 
Tel. 4911-4966. Horario: De 18 a 8 hs. los 365 días 
– Parador Azucena Villaflor (para mujeres solas y con hijos menores de edad). Piedras 1583. Tel. 4362-5549. Horario: De 17 a 8 hs. los 365 días.

– Tres de Febrero: Jueves 4 y viernes 5 a partir de las 21:30 podrán cenar en Urquiza 4877 (Caseros) y luego pasar la noche en la Sede Social de Estudiantes de Caseros, Belgrano 4905. Se reciben y entregarán frazadas y viandas.

 

Usted es el visitante N°