Justicia para Lucas Cabello: comienza el juicio por gatillo fácil

14.8.2019

Por Colectivo de Medios Populares*

Tras la postergación de su inicio en febrero y en abril, el jueves 22 de agosto se realizará la primera audiencia del juicio oral contra el policía Ricardo Ayala. Familiares de víctimas de la represión estatal, organizaciones de La Boca y organismos de DD. HH. acompañarán a Lucas y a su familia con una radio abierta y actividades culturales en la puerta de los tribunales: Talcahuano 550 a las 9hs.

El 9 de noviembre del 2015, Lucas Cabello, un joven vecino del barrio de La Boca, fue atacado en la puerta de su casa frente a su hija de 2 años y su mujer por el efectivo de la ex Policía Metropolitana, Ricardo Ayala. El brutal accionar del agente, que disparó tres veces a quemarropa, le dejó heridas gravísimas a Lucas quien se recupera en silla de ruedas. Luego de casi cuatro años de lucha por parte de Lucas, su familia y las organizaciones del barrio, finalmente el próximo jueves 22 de agosto iniciará el juicio oral y público ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1. El juicio se llevará adelante en los palacios de Tribunales, en Talcahuano 550. Ayala llega en libertad.

El ataque contra Lucas ocurrió diez días después de que Mauricio Macri ganara la primera vuelta de las elecciones presidenciales e inauguró la versión del macrismo en materia de “seguridad”, anticipando lo que luego sería la “Doctrina Chocobar”, defendida a ultranza por la ministra Patricia Bullrich. Aquel 9 de noviembre, mientras Lucas luchaba por su vida en el Hospital Argerich, la vicejefa de Gobierno porteño y recién electa gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, justificó el accionar policial argumentando que había ocurrido a partir de un alerta de botón antipánico por supuesta violencia de género, algo que nunca existió. La versión de Vidal y la versión policial del enfrentamiento fueron desmentidas tanto por la mujer de Lucas como por los vecinos y el colectivo Ni una Menos.

La historia de Lucas es también la historia de un barrio que viene sufriendo las expulsivas políticas públicas del PRO en materia habitacional. Lucas fue baleado por el policía Ayala en la puerta de su casa, un hogar de “tránsito” donde desde hacía más de una década vivían varias familias reubicadas de un conventillo del IVC (Instituto de Vivienda porteño). Hacinamiento, desalojos e incendios son moneda corriente en La Boca, donde el Gobierno porteño impulsa la especulación y los negocios inmobiliarios a costa de la expulsión de los vecinos y vecinas.  La historia de Lucas es también la muestra de la ineficiencia de las políticas públicas para resolver conflictos vecinales. El policía Ayala estaba de consigna en la puerta del edificio por un conflicto del que nada tenía que ver la familia de Lucas. Además, el Estado envió un uniformado que no tenía la capacitación suficiente. Ayala tenía 20 años y sólo seis meses de entrenamiento.

 

La causa

 

En enero del 2017 la Cámara Nacional de Apelaciones reconoció que el intento de homicidio de Ayala a Lucas Cabello representó “una grave violación a los derechos humanos” y revirtió la actuación del juez Osvaldo Rappa quien había calificado el hecho como “exceso en legítima defensa”. La apelación fue lograda por la querella de la familia de Cabello, conformada por los letrados Nahuel Berguier y Gabriela Carpineti, junto a la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), a cargo del entonces fiscal titular Miguel Palazzani. Actualmente, luego de más de tres años de macrismo y de diversas presiones a la Justicia, la Procuvin fue desmantelada.

El juicio contra Ayala es el resultado de una lucha que fue sostenida en primera instancia por Lucas, su madre Carolina Vila, su familia, junto el gran apoyo de las organizaciones del barrio que se movilizaron, una y otra vez, motorizando la causa y revirtiendo la cobertura mediática de la prensa hegemónica que lo etiquetaba como “un trapito baleado” pero se negaba a contar su historia.  Como dice el propio Lucas: "Yo le gané a la muerte, soy el hijo de todas esas madres que perdieron a sus hijos y por todos esos pibes voy a seguir luchando”.

¡Basta de hostigamiento y abuso de las fuerzas de seguridad! ¡Basta de Violencia institucional! ¡Justicia para Lucas Cabello y para todos los pibes y pibas víctimas de la represión del Estado!

 

*FM Riachuelo/FM La Caterva/La Retaguardia/Agencia Paco Urondo/Sur Capitalino/Radio Gráfica/Radio Presente

Larreta reprime a trabajadores estatales

13.8.2019

Esta tarde, la Policía de la Ciudad reprimió a trabajadores nucleados en ATE Capital mientras se manifestaban frente al Ministerio de Hacienda para exigir la reapertura de paritarias. Dos personas resultaron heridas. “La policía de Macri y Larreta nos reprimió brutalmente frente al Ministerio de Hacienda cuando marchábamos pacíficamente en reclamo de apertura de paritarias y exigíamos una reunión con Dujovne».

 

Esta tarde trabajadores nucleados en ATE Capital realizaron una movilización hacia el Ministerio de Hacienda para exigir la reapertura de las paritarias, luego de la corrida bancaria que implicó una nueva devaluación de los salarios.

«Estamos en Modernización reclamando apertura de paritarias. La corrida del dólar nos hace perder mucho salario así que vamos a seguir reclamando; ayer por nota, hoy movilizándonos. Vamos a hacer un Plenario General de Delegados y vamos a ganar las calles para llegar a fin de mes» expresaba Daniel Catalano de la CTA.

Mientras realizaban la movilización la policía de la Ciudad comenzó a reprimir a los trabajadores. Dos personas resultaron heridas con fracturas.

“Dos compañeros heridos por la represión que sufrimos las y los estatales en la puerta del Ministerio de Hacienda, cuando reclamábamos por la pérdida de salario y exigíamos reapertura de paritarias. Este modelo sólo produce pobreza”, explicó Catalano.

 

El gobierno porteño desaloja a La Huella del Hospital Borda

11.8.2019

Con casi 11 años de permanencia en el lugar por motivos de “refuncionalidad” la cooperativa social tiene que dejar su taller donde funciona.

La Huella Ltda es una cooperativa de trabajo, así lo indica su matrícula, pero en términos reales es una unidad productiva llevada a lo social que realiza restauraciones, recicla, tapiza y fabrica muebles. Su consejo de administración y sus asociados en su mayoría son pacientes del Hospital. Además trabaja con pacientes o usuarios del Hospital Borda dando capacitaciones, talleres protegidos y generando trabajo genuino, eso la convierte en una cooperativa social, que aún en Argentina no está reglamenta esa figura.

Hace casi 11 años que reside en un espacio cedido por el Hospital pero la pesadilla del desalojo comenzó hace un año “con comunicaciones informales que llevaba adelante Federico Bejarano –psicólogo social, trabajador del hospital y referente de la cooperativa, tratando de resistir dentro del lugar-”, cuenta Mariana Pacheco, psicóloga y miembro de la cooperativa. El pasado 16 de julio el mal sueño se convirtió en una realidad cuando les llegó una nota de la dirección del hospital diciendo que tenían 10 días hábiles para dejar el taller: este lunes deben entregar las llaves del lugar.

La angustia y la incertidumbre invaden a las y los asociados de La Huella, porque su producción y la integración a la sociedad van a estar parados sin un lugar físico donde poder seguir. Mariana aclara que el hospital no habla de desalojo sino de una “refuncionalidad” al lugar porque no es “seguro". Sin embargo, lo paradójico es que el nuevo espacio que les asignaron es otro donde “los techos se caen, no hay agua, ni luz y se inunda”, denuncia.

El gobierno de Cambiemos avanza en contra del trabajo, la salud, contra las área de discapacidad y se suma los usuarios del Borda, ignorando la pata fundamental que es La Huella para integrar a esas personas que se van de alta por eso la pelea por seguir adelante: “El sistema de salud mental específicamente del Hospital Borda y la dirección de salud mental del gobierno de la Ciudad, no reconoce a la cooperativa como un dispositivo de salud. Desconoce la ley de salud mental y estamos dando una pelea”. Y finaliza, “hemos alcanzado el nivel de mayor complejidad al conformarnos como cooperativa de trabajo”.

Para resistir al desalojo además elaboraron un petitorio para que toda o todo interesado pueda firmar hacé click ACÁ.
Cabe destacar que los muebles que ya están terminados van a seguir a la venta vía Facebook. Si estás interesado o interesada en adquirir algún producto huellero entrá ACÁ.

Con una marcha, trabajadores de la salud respaldaron al endoscopista del caso Pérez Volpin

10.8.2019

Bajo el lema #SomosMédicosNoAsesinos, médicos autoconvocados se manifestaron este jueves a partir de las 18 del jueves en Plaza Houssey para expresar el repudio que los medios dieron al tratamiento del endoscopista en el caso de la conocida periodista de canal 13.

Con delantales blancos respondieron ayer a la convocatoria para manifestarse frente a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, un día antes de la lectura de los fundamentos de la condena de Diego Bialolenkier en el juicio por la muerte de Débora Pérez Volpin.

Así, pasadas las seis de la tarde fue creciendo el grupo de médicos de hospitales y centros privados autoconvocados con la consigna que se había viralizado a través de redes sociales y mensajes de WhatsApp.

El gastroenterólogo, Pablo Antelo, del Hospital de Clínicas, leyó un documento firmado por Médicos Autoconvocados que repudiaba los «términos utilizados antes y durante los procesos judiciales, como así también la liviandad con que se han vertido opiniones por personas no capacitadas profesionalmente, tanto de los medios como de la sociedad. Estos dichos han dañado la relación médico-paciente, al generar desconfianza en la medicina en detrimento de la salud de la población» disparó.

En el mismo sentido, la Asociación de Médicos de la Actividad Privada (AMAP) se expresó también a través de una misiva donde informaron que a raíz del tratamiento mediático del caso, las endoscopías se redujeron a la mitad.

«Esta campaña feroz de desprestigio del trabajo de los médicos no ayuda a la confianza ni contribuye a la relación médico paciente, imprescindible en todo acto médico, y al poner en duda la actuación del todo el cuerpo profesional perjudica especialmente a los pacientes.» expresa en uno de sus párrafos.

Pacientes del Hospital Pedro de Elizalde no pueden ser operados porque no hay tomógrafo

9.8.2019

Por Federico Suárez

Esta semana el Hospital de Niños Pedro de Elizalde cumplió 240 años de existencia. Se trata del primer hospital pediátrico que tuvo Latinoamérica. Pero para los pacientes, sus familias y el personal médico hubo poco para celebrar: no cuentan con un tomógrafo y por eso decenas de pacientes no pueden acceder a una cirugía.

Un tomógrafo puede convertirse, ante una emergencia en un hospital, en el aparato clave para alcanzar un diagnóstico. De esta manera, y en muchos casos, el personal médico pueda tomar una decisión acerca de qué hacer para salvar la vida de una persona.

Como las radiografías, hoy el acceso a un tomógrafo es fundamental para el funcionamiento de un hospital. Por eso, la situación que actualmente atraviesa el Hospital pediátrico Pedro de Elizalde (ex Casa Cuna), en la Ciudad de Buenos Aires, es dramática: con su tomógrafo averiado, decenas de pequeños pacientes no pueden ser operados porque, ante una eventual complicación después de la cirugía, al día de hoy no hay un tomógrafo que pueda facilitar un diagnóstico o un control.

Si bien las complicaciones en el Elizalde con el tomógrafo no son nuevas (debió ser arreglado en distintos momentos de los últimos años), ahora la situación se agravó definitivamente y ya se cumple casi un mes desde que el aparato dejó de funcionar.

Como consecuencia de esta situación, el servicio de neurocirugía tiene suspendidas casi todas sus intervenciones (solo realizan las de poca complejidad) y hay más de 40 pacientes que no pueden ser operados por esta situación. A su vez, se ven afectadas otras áreas como oncología, cardiología, cirugía general y terapia intensiva, que también hacen uso de la herramienta.

En una carta del 2 de agosto, elevada a la ministra de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Ana Bou Pérez; al director de hospitales del gobierno porteño Sergio Auger; y al director del Hospital Elizalde, Javier Indart, 60 médicos de la institución hicieron saber que el ex Casa Cuna vive una “compleja situación” por tener el tomógrafo roto que les impide realizar estudios electivos o de urgencia.

“La disponibilidad del tomógrafo es esencial para la realización de cirugías y tratamientos. Sin él, actividades como neurocirugía se encuentran virtualmente suspendidas”, se lee en otro fragmento del documento.

En tanto, en otra parte de la carta, los profesionales recuerdan que “el actual tomógrafo (equipo Philips de 2 filas) tiene más de 11 años y que el desperfecto técnico que lo dejara inoperativo se debe en buena medida a que sus componentes han pasado largamente su vida media estimada”.

Desde el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Ana Bou Pérez, afirman que está en marcha la adquisición de un nuevo tomógrafo, y que este sería puesto en funcionamiento en diciembre, tras una remodelación del espacio en donde estaría colocado.

Sin embargo, los profesionales del Elizalde advierten que hay patologías que no pueden esperar para ser operadas.

El lunes pasado, Brian, de 15 años, fue sometido a una neurocirugía por un diagnóstico de síndrome de Cushing, con un tumor hipofisiario. Pero la operación no pudo hacerse en el Hospital Elizalde como estaba programada, por no tener en funcionamiento el tomógrafo. A último momento, el chico debió ser traslado al Hospital Posadas, en Morón, en donde finalmente pudo ser intervenido y ahora se recupera favorablemente.

Ivana González, madre de Brian, cuenta que ninguna autoridad del hospital o del gobierno porteño se comunicó con ella cuando la operación de su hijo se vio suspendida en el Elizalde.

“Primero me generó mucha angustia e impotencia. Después, creo que me dio fuerzas para pelear, primero para que operen a mi hijo, y después para que se tome conciencia de que la salud pública en este país está abandonada. Ahora estoy en el Posadas y se cae a pedazos, es lamentable”, dice la mujer.

A través de cartas y en las redes sociales Ivana sostiene el reclamo para que el ex Casa Cuna vuelva a tener un tomógrafo. “No es solo por Brian, es por todos los nenes. Y aparte porque (el hospital) tiene un equipo impresionante de médicos que no están pudiendo hacer su trabajo”, afirma.

“¿Qué diferencia a un hospital de a una salita? Un tomógrafo”, expresó un médico del Elizalde.

En la carta, los profesionales médicos también advirtieron que el aparato que estaría en proceso de compra es “inferior a las posibilidades disponibles en el mercado (…) y que permitiría a los servicios del hospital efectuar estudios de mayor calidad de imágenes, rapidez y con menor dosis de radiación a niños y personal de radiología”.

“La disponibilidad de tomografías y resonancias de calidad adecuada es hoy día un estándar mínimo y básico para la atención de alta complejidad en cualquier centro de salud del mundo”, destacan los especialistas en la carta.

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