Teatro Colón: orgullo de los argentinos en tiempos pasados

22.07.2009

 

Pasamos por radicales, peronistas, desarrollistas, liberales, militares…..Pero evidentemente nuestra  historia sigue siendo diseñada en otro sitio. ¿Qué nos quedaba por destruir? ¿Qué más nos faltaba destrozar?……. El Teatro Colón.


Macri & García Caffi: dos  dinosaurios en una cristalería

Nuestra historia como país es indignantemente cíclica.
Siempre nos encontramos con los “vende-patrias”, que arruinan años de trabajo y perfeccionamiento argentino:
*Nos quedamos sin trenes nacionales, sin sus talleres de producción, sin su mano de obra especializada, bajo pretexto de ser deficitarios.
*Nos quedamos sin nuestra aerolínea de bandera y sus rutas aéreas, con las consecuencias vergonzosas y carísimas que día a día pagamos.
*Nos quedamos sin petróleo, sin gas, para que España se enriquezca durante años: somos de los pocos países en el mundo que perdimos semejantes recursos sin disparar un solo tiro!
*Actualmente con la vigencia de las leyes Menemistas, las multinacionales canadienses y yanquis nos despojan del oro y la plata.
*Grandísimas extensiones de tierras patagónicas tienen dueños italianos, yanquis, ingleses y demás, incluyendo lagos, fuentes naturales de agua  y glaciares.
¿Quién gobierna nuestro país?
Pasamos por radicales, peronistas, desarrollistas, liberales, militares…..Pero evidentemente nuestra  historia sigue siendo diseñada en otro sitio.
Como diría León Gieco en sus letras: “Si nuestro sudor sirviera ya habría un sudoducto”
¿Qué nos quedaba por destruir?
¿Qué más nos faltaba destrozar?……. El Teatro Colón.
Así es; el Teatro Colón con más de 100 años de historia cultural, escala obligada de todo artista lírico para confirmar su consagración mundial.
Sitio sagrado donde brillaron Ana Pavlova, Alfredo Kraus, Plácido Domingo, Arturo Toscanini, G. Puccini, Fedor Chaliapin, Luciano Pavarotti, Darío Volonté y tantos otros!
Poco sobrevivió a la embestida privatista de los 90´, el Colón fue uno de los ejemplos, gracias a la decisión inalterable de sus cuerpos estables que impidieron su privatización, promovida entre otros por el Director Técnico de ese momento, Juan Carlos Greco.
Luego de una larga lucha devastadora, Greco fue expulsado de la institución, por decisión unánime de los trabajadores.
Hasta que apareció el Proyecto “Master Plan” (2003) conducido por la arquitecta Silvia Farge, que con la excusa de realizar una restauración edilicia, promovió una nueva estafa al pueblo argentino.
Esta restauración se tornó destructiva, a partir de la gestión Macri, donde se implementó la desintegración de las salas de ensayo, de los talleres de producción, desmantelamiento del escenario, entre otras atrocidades, con un presupuesto millonario que triplicó al original.
En los distintos subsuelos que dicha sala posee, donde históricamente se desarrollaba la producción de los espectáculos líricos, nos encontramos con una enorme cantidad de escombros, semejante a un “Bombardeo”.
¿Cómo se justifica tanta destrucción?
¿Cómo permitir que inmensas paredes y cientos de metros cuadrados de pisos de nuestro primer coliseo hallan sido convertidas en toneladas de escombros, al extremo de provocar el resquebrajamiento del muro histórico del teatro y la posibilidad de un derrumbe? Hay grietas en el edificio que parten de sus cimientos y se prolongan hasta el cuarto piso, que los genios del Master Plan no saben cómo reparar, apuntalando con tirantes de madera parte de la fachada exterior que da a la calle Viamonte y sus subsuelos.
¿Quién gobierna nuestro país?
¿Cómo puede ser que proyecten reemplazar salas de ensayo de las orquestas, del ballet, de talleres de producción, en confiterías, restaurantes, sucursales del Banco Ciudad, tiendas de souvenirs y hasta una concesionaria de la “General Motors” en el antiguo pasaje de los carruajes?
¿Hacía falta un gasto millonario solicitando préstamos al Banco Interamericano de Desarrollo que pagaremos durante años los ciudadanos de esta ciudad con los impuestos, con el fin de destruir nuestro teatro…?
Los trabajadores del Teatro Colón denunciaron en todos los medios existentes este desastre. Estamos hablando de la Legislatura Porteña, los canales de televisión, las radios, la Dirección de Patrimonio Cultural, la Dirección de monumentos históricos, etc., etc., realizando cientos de marchas pacíficas, manifestaciones, etc., etc….
¿Quién gobierna nuestra vida?
¿Cómo es posible que no hayan trascendido estas denuncias y la destrucción de la sala lírica continúe con toda impunidad?
Los cambios que afectaron el escenario y la sala, afectaron severamente la acústica privilegiada que lo caracterizaba.
¿Macri tiene tanto poder para hacer esta masacre cultural, esta nueva estafa al pueblo argentino, a los trabajadores artistas sin que esto trascienda, sin que prosperen tantas denuncias?
Sinceramente creo que no.
Entonces me pregunto: ¿Quién gobierna a Macri?
En respuesta a las denuncias realizadas por los trabajadores el Sr. García Caffi ordenó el traslado de 480 artistas, cantantes, pianistas, fotógrafos, camarógrafos, arquitectos, herreros, etc., etc., que ahora según la decisión de este funcionario de turno, ESTOS TRABAJADORES pasarán a prestar servicio en los Hospitales Municipales que les queden más cerca de su domicilio!
Es decir, para dar un ejemplo real y concreto, un cantante lírico de 30 años de trayectoria, con presentaciones en los más importantes teatros mundiales, que representó artísticamente a nuestro país, que fue premiado y reconocido mundialmente, hoy deberá entregar números a los pacientes del Hospital Alvarez.
Haciendo una breve proyección nos damos cuenta que la propuesta de Macri & García Caffi es muy "inteligente"… ¡Como no pueden echar al artista lo mandan a realizar tareas que poco tienen que ver con su trayectoria profesional, lo que indica que en pocos meses se muere de tristeza, de infarto o renuncia!
De esa manera Macri & García Caffi hacen su brillante negocio y se ahorran el dinero del despido, sumado a que eliminan de esa manera un cargo estable de la municipalidad ganado legalmente por concurso internacional
Qué genios tenemos como gobernantes, qué mentes iluminadas… ¡Qué perversos!
Oh casualidad, los dirigentes de los trabajadores, están entre los “nominados”.
Oh casualidad, el gran asesor escenotécnico del “Master Plan” es el Sr. Juan Carlos Greco, el ex director técnico expulsado del Teatro Colón, que hoy, por lo visto se tomó una revancha privatista.
Quedan 808 trabajadores que todavía pertenecen a este teatro o lo que queda de él.
Su condición actual es la siguiente:
*Desde enero, el teatro está cerrado y tapiado y no pueden ingresar. Están en la calle.
*La programación de obras líricas a desarrollarse en otros lugares, como el Teatro Coliseo es mínima y no está confirmada.
*No disponen de una oficina de personal y fiscalización, donde constarían sus asistencias, no tienen garantizados los sueldos.
*No tienen Director Técnico, puesto que el que recién había asumido renunció inmediatamente al argumentar que no puede trabajar por la desintegración del personal de talleres de vital importancia en el desarrollo de la puesta escenotécnica.
* No saben ni donde ni cuando deben presentarse a trabajar, están totalmente desprovistos de información, se reúnen semanalmente en las veredas del Teatro, están en asamblea permanente pero las autoridades del gobierno de la ciudad no los reciben.
*El Director, el Sr. García Caffi, los basurea públicamente diciendo que debe trasladar personal porque “el Colón no es un seguro de desempleo, y no puede apilar trabajadores en los pasillos del teatro”. Como los milicos, cuando apilaban los cadáveres de desaparecidos en los pasillos de la Esma.
Queridos lectores, me despido con la convicción de seguir adelante solos, silenciados, más viejos y mucho mas tristes, pero con la esperanza de que por lo menos sepan que hicimos todo lo posible por defender nuestro Teatro, nuestras familias, nuestra cultura. ¡Y no nos daremos por vencidos, ni aún vencidos!

 

 

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